Raíces en Rotterdam

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olav

Las raíces del fundador y propietario de 31 Orange, establecidas en la ciudad de Rotterdam, han convertido la empresa en lo que es hoy. Desde muy joven, se sintió inspirado por el bullicio y el ajetreo del Puerto de Rotterdam.

 

Esto alimentó su espíritu viajero y su deseo de conocer otras culturas, como lo demuestran los años que vivió en Argentina. Criarse en Rotterdam no solo ayudó a crear su propia visión del mundo, sino que además sentó las bases de responsabilidad social para su iniciativa empresarial.

 

El hecho de que su bisabuelo fundara un negocio exitoso en plena Gran Depresión de 1929 es prueba de que la iniciativa empresarial es cosa de familia. Añade a la mezcla su fascinación por los idiomas, junto con su experiencia internacional y el resultado es 31 Orange. El es el motor que impulsa esta sensata compañía. Él es el eje central de nuestro equipo de traductores nativos profesionales. Un servicio abierto, directo, honesto y excelente.

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